Mujer durmiendo de lado con la cabeza alineada con la columna

Cómo elegir almohada según tu postura: de lado, boca arriba o boca abajo

La almohada buena depende de cómo duermes. Qué altura, firmeza y forma necesitas de lado, boca arriba, boca abajo o si cambias de postura, y cómo comprobarlo en casa.

Mujer durmiendo de lado con la cabeza alineada con la columna

Lo esencial

  • La postura en la que duermes es el primer criterio para elegir almohada. De lado necesitas más altura para rellenar el espacio entre la cabeza y el colchón. Boca arriba suele resultar más cómoda una altura intermedia. Boca abajo conviene una almohada muy baja y blanda.
  • La altura debe comprobarse cuando apoyas la cabeza. Una almohada puede parecer gruesa antes de tumbarte y hundirse bastante al utilizarla. Lo que importa es el apoyo que mantiene mientras duermes.
  • La firmeza determina cuánto se hunde la almohada. Si duermes de lado suele interesarte un soporte medio o firme que conserve la altura. Boca arriba puedes buscar un equilibrio entre adaptación y sujeción.
  • Tu cuerpo y tu colchón también cuentan. La anchura de los hombros, el peso de la cabeza y cuánto se hunde el cuerpo en el colchón modifican la altura que necesitas.
  • Puedes comprobar si una almohada encaja contigo antes de elegirla. Observa cómo queda tu cabeza en cada postura, si el cuello está cómodo y si puedes cambiar de posición sin tener que recolocarla continuamente.

Hay personas que duermen siempre de lado, abrazadas a la almohada. Otras se acuestan boca arriba y apenas cambian de postura. Y también están quienes empiezan la noche sobre un costado, se despiertan boca arriba y, al sonar el despertador, descubren que han terminado durmiendo de otra manera. Todas necesitan apoyar la cabeza, pero el espacio que queda entre el cuello y el colchón cambia según la posición. Por eso puede ocurrir que una almohada te parezca comodísima cuando estás boca arriba y demasiado baja cuando te giras de lado.

O que pruebes una almohada muy gruesa, pensando que te ofrecerá más apoyo, y termines pasando parte de la noche intentando encontrar una posición cómoda.

Elegir una almohada empieza por saber cómo duermes y cuánto espacio necesitas rellenar entre la cabeza y el colchón.

Después entran en juego la firmeza, el material, la forma de la almohada y las características de tu cama. Vamos a ver cómo elegirla según tu postura y cómo comprobar, en tu propia cama, si estás acertando.

Antes de elegir: altura, firmeza y forma son tres cosas diferentes

Cuando buscas una almohada, es fácil fijarse únicamente en si parece blanda o firme. Sin embargo, hay tres características que conviene valorar por separado.

La altura: cuánto espacio ocupa bajo tu cabeza

La altura es el grosor de la almohada. En las fichas de producto suele expresarse en centímetros. Pero hay un detalle importante: la altura que aparece en las medidas puede ser diferente de la que mantiene cuando apoyas la cabeza. Imagina dos almohadas de la misma altura. Una contiene un relleno muy blando que se comprime bastante. La otra está fabricada con una espuma que ofrece más resistencia. Cuando te tumbas, tu cabeza puede quedar a alturas diferentes.

Por eso conviene distinguir la altura inicial de la altura real de apoyo.

La firmeza: cuánto se hunde

La firmeza describe la resistencia que ofrece la almohada al peso de tu cabeza. Una almohada blanda permite que la cabeza se hunda con facilidad. Una firme mantiene más su estructura. La elección depende de la postura y de cómo se adapta el material. Si duermes de lado, necesitas que la almohada conserve suficiente altura. Si duermes boca arriba, buscas un apoyo que acompañe la cabeza y la nuca sin elevarlas excesivamente.

La forma: dónde proporciona el apoyo

Algunas almohadas tienen una superficie uniforme. Otras incorporan curvas, contornos o zonas de diferente altura. Por ejemplo, una almohada cervical puede incluir una zona más elevada bajo la nuca y otra ligeramente más baja donde descansa la cabeza. Los diseños con varias alturas también pueden resultar interesantes cuando alternas entre dormir de lado y boca arriba. Una revisión sistemática publicada en Clinical Biomechanics en 2021 identificó que la forma y la altura de la almohada pueden influir en la alineación cervical y en las molestias al despertar.

Fuente: Revisión sistemática sobre diseños de almohadas, alineación cervical y dolor de cuello, 2021.

Qué almohada elegir si duermes de lado

Dormir de lado es una de las posturas más habituales. También es la posición en la que la altura de la almohada tiene una función especialmente clara. Cuando te tumbas sobre un costado, el hombro queda entre el tronco y el colchón. La cabeza necesita apoyarse a una cierta distancia de la superficie de la cama. La almohada debe ocupar ese espacio.

Altura: generalmente media-alta o alta

Imagina que te tumbas de lado sin apoyar la cabeza. Esta tiende a caer hacia el colchón. Para mantener una posición cómoda, necesitas una almohada que permita que la cabeza continúe la línea de la parte superior de la espalda. En términos generales, las personas que duermen de lado suelen necesitar más altura que quienes duermen boca arriba. Pero esa altura depende de varios factores.

La anchura de tus hombros. Si tienes hombros anchos, puede existir una distancia mayor entre la cabeza y el colchón.

Cuánto se hunde tu hombro. Si el colchón permite que el hombro descienda bastante, necesitarás rellenar menos espacio.

Cómo se comprime la almohada. Una almohada que pierde mucha altura cuando apoyas la cabeza puede dejar el cuello inclinado hacia abajo. Por eso dos personas que duermen de lado pueden necesitar almohadas diferentes.

Firmeza: media-firme o firme adaptable

Cuando duermes de lado, conviene que la almohada mantenga el apoyo durante la noche. Una firmeza media-alta puede resultar útil para conservar la altura. Sin embargo, también necesitas comodidad en la zona donde descansan la cabeza y la oreja. Por eso interesa un material que combine soporte y adaptación.

Forma: superficie estable y espacio para el hombro

Puedes utilizar una almohada convencional si su altura y firmeza son adecuadas. También puedes valorar una almohada de contorno con zonas laterales adaptadas a esta postura. En ambos casos, observa que el hombro descanse cómodamente sobre el colchón y que la cabeza tenga suficiente apoyo.

Cómo saber si has elegido bien

Acuéstate de lado en tu cama. Pide a otra persona que observe cómo quedan tu cabeza y tu espalda desde detrás. Busca una posición en la que el cuello continúe aproximadamente la línea del tronco. Si la cabeza se inclina hacia arriba, probablemente necesitas revisar la altura. Si cae hacia el colchón, puede faltarte soporte.

Tu objetivo es encontrar una altura que mantenga el cuello cómodo sin inclinarlo hacia ninguno de los lados.

Qué almohada necesitas si duermes de lado: falta altura, sobra altura y apoyo adecuado

Fuentes: Sleep Foundation, tipos de almohada según la postura y Cleveland Clinic, posturas para dormir.

Qué almohada elegir si duermes boca arriba

Cuando duermes boca arriba, la parte posterior de la cabeza descansa sobre la almohada y la nuca necesita un apoyo cómodo. En esta postura, el espacio entre la cabeza y el colchón suele ser menor que cuando duermes de lado. Por eso normalmente interesa una almohada de altura intermedia.

Altura: baja-media o media

Imagina que te tumbas boca arriba sobre una almohada muy alta. La cabeza queda elevada y la barbilla se acerca al pecho. Si utilizas una almohada demasiado fina para tu anatomía, la nuca puede quedar con poco apoyo y la cabeza tender hacia atrás. La altura adecuada permite que la cabeza repose de forma natural. Una pista sencilla es observar la posición de la barbilla. Debe encontrarse cómoda, sin acercarse exageradamente al pecho ni quedar demasiado elevada.

Firmeza: media y con buena adaptación

Boca arriba, una almohada de firmeza media puede ofrecer un equilibrio entre comodidad y sujeción. La parte posterior de la cabeza puede hundirse ligeramente mientras la nuca conserva su apoyo. La sensación exacta depende del material, de tu anatomía y del colchón.

Forma: apoyo bajo la nuca

Algunas almohadas cervicales incorporan un rodillo o una curva destinada a acompañar la forma del cuello. También pueden tener una zona central más baja para la cabeza. Este diseño permite distribuir el apoyo entre la nuca y la región posterior del cráneo.

Cómo comprobar si te resulta adecuada

Túmbate boca arriba. Relaja los hombros. Observa si la cabeza encuentra una posición natural y si el cuello está cómodo. Puedes pedir a otra persona que compruebe desde un lateral si la barbilla queda excesivamente inclinada hacia el pecho. Permanece unos minutos en esa posición para valorar cómo se adapta la almohada.

Fuente: Sleep Foundation, altura y firmeza de almohadas según la postura.

Qué almohada elegir si duermes boca abajo

Dormir boca abajo plantea una necesidad diferente. Para respirar, normalmente tienes que girar la cabeza hacia un lado. Además, una almohada gruesa puede elevar mucho la cabeza respecto al resto del cuerpo. Por eso esta postura requiere especial atención a la altura.

Altura: muy baja

Si duermes boca abajo, suele resultar más adecuada una almohada fina. En algunas personas puede ser suficiente una superficie muy poco elevada. La idea es limitar cuánto se eleva la cabeza y cuánto se extiende el cuello.

Firmeza: blanda y adaptable

Una almohada blanda suele permitir que la cabeza quede más cerca del colchón. También es importante que el material resulte cómodo al apoyar una parte de la cara.

Forma: sencilla y de poco volumen

Una superficie baja y uniforme suele ser una elección práctica para esta posición. Las almohadas con rodillos cervicales elevados están diseñadas principalmente para otros tipos de apoyo.

¿Y si quieres cambiar de postura?

Si habitualmente duermes boca abajo y te despiertas con el cuello rígido, puedes probar gradualmente a colocarte de lado. Algunas personas encuentran cómoda una posición intermedia, ligeramente giradas hacia un costado, utilizando apoyos que les permitan mantenerse estables. El objetivo es encontrar una postura que te resulte cómoda y reduzca la rotación mantenida del cuello.

Fuente: Cleveland Clinic, posiciones para dormir y comodidad cervical.

El artículo continúa después del anuncio

Almohada japonesa cervical con forma de mariposa

Almohada japonesa cervical: espuma viscoelástica con forma de mariposa que sujeta el cuello boca arriba y de lado.

Ver la almohada

Qué elegir si cambias de postura durante la noche

Hay personas que se acuestan de lado y se despiertan boca arriba. O que alternan constantemente entre el costado derecho y el izquierdo. Si te ocurre, necesitas una almohada que se adapte a más de una posición.

Empieza por identificar tu postura principal

Pregúntate cómo sueles colocarte cuando te duermes. Después, observa en qué posición te despiertas. Quizá descubras que pasas la mayor parte del tiempo de lado, aunque a veces acabes boca arriba. También puedes preguntar a la persona con la que compartes cama si suele observar que cambias mucho de postura. No necesitas conocer exactamente cuántas horas pasas en cada posición. Basta con identificar cuáles utilizas más.

Busca un equilibrio entre alturas

Si alternas entre dormir de lado y boca arriba, puede interesarte una almohada con zonas de apoyo diferenciadas. Por ejemplo, una zona central más baja y laterales de mayor altura. Otra posibilidad es una almohada ajustable, que permita modificar su relleno. La elección dependerá de cuánto cambie la altura que necesitas entre ambas posturas.

Comprueba que puedes cambiar de posición cómodamente

Este detalle suele pasarse por alto. Una almohada puede resultarte cómoda cuando te colocas cuidadosamente en una postura. Pero al girarte durante la noche quizá necesitas recolocarla continuamente. Cuando pruebes una almohada, gira lentamente de lado a boca arriba y después hacia el otro costado. Observa si encuentras un apoyo cómodo en las diferentes posiciones.

¿Y si alternas entre boca abajo y de lado?

Estas dos posturas suelen necesitar alturas bastante diferentes. Si boca abajo es tu posición predominante, conviene tenerlo en cuenta al elegir. Si estás intentando acostumbrarte a dormir de lado, puedes valorar una almohada que se adapte a la nueva postura y comprobar cómo te encuentras durante el proceso.

¿Cambias de postura durante la noche? Prueba las dos alturas y comprueba el apoyo al girarte

Fuente: Sleep Foundation, elección de almohadas para personas que cambian de postura.

Tabla rápida: altura, firmeza y forma según tu postura

Esta tabla puede ayudarte a seleccionar las características que conviene probar primero.

Cómo duermes Altura orientativa Firmeza habitual Forma que puedes valorar
De lado Media-alta o alta Media-firme o firme adaptable Superficie estable o contorno lateral
Boca arriba Baja-media o media Media Apoyo cervical y zona para la cabeza
Boca abajo Muy baja Blanda Fina y uniforme
De lado y boca arriba Diferentes alturas según la zona Media o media-firme Contorno con zonas diferenciadas o ajustable
De lado y boca abajo Baja a media, según la postura principal Blanda a media Ajustable o adaptable

Son puntos de partida para elegir. La altura final depende de tu cuerpo, tu colchón y cuánto se comprima la almohada.

Elige tu almohada según cómo duermes: altura y firmeza de lado, boca arriba, boca abajo o si cambias de postura

¿Cuántos centímetros de altura necesitas realmente?

Es normal buscar una respuesta concreta. Quizá has visto almohadas de 10, 12 o 14 centímetros y quieres saber cuál elegir. Pero hay una diferencia entre la altura indicada por el fabricante y la altura que realmente necesitas.

La altura comercial es el punto de partida

Cuando una almohada indica 12 cm, esa cifra suele describir una medida del producto sin comprimir. La altura que mantiene bajo tu cabeza depende del material y de su firmeza. Por eso dos almohadas de 12 cm pueden ofrecer sensaciones muy diferentes.

La postura cambia la necesidad

De lado, necesitas cubrir la distancia que queda entre la cabeza y el colchón. Boca arriba, generalmente necesitas menos elevación. Si alternas ambas posturas, conviene comprobar las dos.

El colchón modifica la distancia

Imagina dos camas. En la primera, el hombro apenas se hunde. En la segunda, el colchón se adapta bastante a su forma. Aunque utilices la misma almohada, la cabeza quedará colocada de manera diferente. En general, un colchón firme puede hacer que necesites más altura al dormir de lado, mientras que otro que permita hundir más el hombro puede reducir esa necesidad.

Qué hacer con las medidas de una ficha de producto

Utiliza los centímetros como una primera referencia. Después comprueba la firmeza, el material y la postura para la que está diseñada la almohada. Si tiene dos alturas, identifica cómo se utiliza cada una. Y, siempre que puedas, valora la altura con tu cabeza apoyada.

Fuente: Sleep Foundation, cómo influye la firmeza del colchón en la altura de la almohada.

Cómo influye tu cuerpo en la elección

Dos personas pueden dormir en la misma postura y necesitar alturas diferentes. La almohada debe adaptarse a su anatomía y a la manera en que descansan sobre el colchón.

La anchura de los hombros

Es especialmente importante cuando duermes de lado. Una mayor anchura puede crear más distancia entre la cabeza y el colchón. Pero también influye cuánto se hunde el hombro. Por eso conviene valorar ambas cosas juntas.

El peso y la forma de la cabeza

La presión que ejerce tu cabeza sobre la almohada influye en cuánto se comprime el material. Una persona puede hundirse más que otra utilizando el mismo modelo.

La forma del cuello

La curvatura natural de la región cervical varía entre personas. También pueden existir diferencias en la posición habitual de la cabeza y los hombros. Por eso las almohadas con contorno deben valorarse según cómo se adaptan a tu cuello.

La comodidad individual

Hay personas que prefieren un contacto más mullido. Otras descansan mejor cuando sienten un apoyo estable. La firmeza adecuada debe combinar comodidad y soporte para tu postura habitual.

Los materiales: qué diferencias encontrarás

Al buscar una almohada descubrirás opciones con diferentes rellenos y estructuras. Cada material puede ofrecer una sensación particular.

Espuma viscoelástica

La viscoelástica responde a la presión y se adapta progresivamente al contorno de la cabeza. Según su formulación, puede ofrecer una sensación envolvente y diferentes grados de firmeza. Existen modelos de una sola pieza y otros con espuma triturada, que permiten modificar parte del relleno.

Látex

El látex suele ofrecer una respuesta más elástica. Se comprime cuando apoyas la cabeza y recupera su forma al retirar el peso. Puede resultar interesante si buscas un apoyo con cierta capacidad de adaptación y recuperación.

Fibra sintética

Las almohadas de fibra pueden ofrecer una sensación blanda y mullida. Su comportamiento depende de la cantidad y calidad del relleno. Algunas permiten modificarlo y otras tienen una altura fija.

Plumón y plumas

Son materiales tradicionales que proporcionan una superficie moldeable. La cantidad de relleno y su composición determinan la altura, la adaptación y la firmeza.

Espumas de contorno

Algunas almohadas están fabricadas con una pieza de espuma moldeada que incorpora distintas curvas y alturas. Este tipo de construcción permite definir zonas específicas para la nuca y la cabeza. Si quieres conocer mejor las diferencias de diseño, puedes consultar nuestro artículo Almohada cervical o normal: qué diferencias hay y cuál elegir.

Fuente: Sleep Foundation, tipos y materiales de almohadas.

Cómo comprobar en casa si una almohada es adecuada para ti

Ahora vamos a convertir todos estos criterios en una prueba sencilla. Puedes hacerla con la almohada que ya tienes o utilizarla cuando pruebes otra. Lo importante es realizarla sobre tu colchón habitual.

Comprueba tu postura principal

Acuéstate como sueles dormir. Si normalmente duermes de lado, empieza de lado. Si duermes boca arriba, comienza en esa posición. Deja que el cuerpo encuentre una postura natural.

Observa la alineación

Si estás de lado, pide a alguien que observe desde detrás la posición de la cabeza respecto al tronco. Si estás boca arriba, comprueba que la barbilla queda cómoda y que la nuca encuentra apoyo. Puedes hacer una fotografía de perfil o desde detrás para observar la posición con más facilidad.

Deja que la almohada se adapte

Permanece unos minutos tumbada. Algunos materiales se comprimen progresivamente. Observa si la cabeza sigue encontrándose cómoda una vez que la almohada ha adquirido su forma bajo el peso.

Cambia de postura

Gírate hacia otra posición que utilices durante la noche. Comprueba si puedes seguir descansando cómodamente. Si necesitas doblar constantemente la almohada o colocar una mano debajo de la cabeza para encontrar altura, toma esa información como una pista para revisar el apoyo.

Comprueba cómo te encuentras al despertar

Cuando utilices una almohada nueva, presta atención a tu experiencia durante varias noches. Fíjate en si encuentras la postura fácilmente, si necesitas recolocarla y cómo notas el cuello y los hombros por la mañana. La comodidad sostenida es un criterio importante para valorar la elección.

Comprueba tu almohada en casa en cinco pasos

Señales que te ayudan a ajustar la elección

Después de realizar la prueba puedes encontrarte con varias situaciones.

Lo que observas Qué conviene revisar
La cabeza cae hacia el colchón al dormir de lado Puede faltar altura o firmeza
La cabeza se eleva demasiado de lado Puede sobrar altura
La barbilla se acerca mucho al pecho boca arriba Revisa si la almohada es demasiado alta
Necesitas colocar la mano debajo de la cabeza Comprueba si te falta soporte
La almohada se hunde mucho al tumbarte Revisa su firmeza y capacidad de recuperación
Sientes presión incómoda en la oreja Comprueba la firmeza y la adaptación del material
Te cuesta encontrar apoyo al cambiar de postura Valora una almohada con alturas diferenciadas o ajustable
La almohada tiene zonas deformadas Comprueba su estado y capacidad de recuperación

Estas señales te ayudan a identificar qué característica necesitas modificar. Si además te despiertas repetidamente con rigidez cervical, puedes consultar nuestro artículo Por qué te levantas con el cuello cargado y qué tiene que ver tu almohada.

¿Tiene sentido elegir una almohada con dos alturas?

Si utilizas distintas posturas al dormir, una almohada con alturas diferenciadas puede ofrecer más opciones de apoyo. Por ejemplo, los diseños cervicales pueden tener un lado más alto y otro más bajo. También pueden incorporar un hueco central y superficies laterales.

Dos alturas para necesidades diferentes

El lado más alto puede proporcionar mayor elevación cuando la postura lo requiere. El más bajo puede resultar cómodo para quienes necesitan menos altura. La elección de cada lado debe comprobarse según cómo queda la cabeza cuando te tumbas.

El hueco central

En algunos diseños, la parte posterior de la cabeza descansa sobre una superficie ligeramente más baja. Esto permite que una zona elevada acompañe la curva del cuello.

Las zonas laterales

Cuando duermes de lado, una superficie lateral puede proporcionar apoyo a la cabeza mientras el hombro se acomoda junto a la almohada. El diseño y la forma concreta determinan cómo se distribuye ese apoyo. Si quieres conocer cómo se organiza este tipo de almohada, puedes leer Almohada japonesa con forma de mariposa: para qué sirve cada zona.

En modofelicità, nuestra almohada japonesa cervical es de espuma viscoelástica de alta densidad, tiene forma de mariposa y dos alturas, de 14 y 12 cm, para dormir boca arriba y de lado.

Una lista rápida para elegir antes de comprar

Antes de decidirte por una almohada nueva, revisa estos aspectos.

  • Postura principal. Identifica si duermes de lado, boca arriba, boca abajo o alternas posiciones.
  • Altura. Elige un punto de partida adecuado para tu postura y comprueba cuánto se comprime el material.
  • Firmeza. Busca suficiente soporte y una adaptación cómoda.
  • Forma. Valora si prefieres una superficie uniforme, ajustable o con contornos.
  • Colchón. Ten en cuenta cuánto se hunden los hombros y el tronco.
  • Comodidad. Comprueba la sensación bajo la cabeza, la nuca y la oreja.
  • Mantenimiento. Revisa cómo se limpia la funda y qué cuidados necesita el material.

La mejor elección será la que reúna estas características de una manera adecuada para tu cuerpo y tu forma de dormir.

¿Cuándo conviene consultar al médico?

Consulta si las molestias cervicales son persistentes, empeoran, afectan al descanso o se acompañan de hormigueo, debilidad o cambios de sensibilidad en los brazos.

Fuente: NHS, dolor cervical y recomendaciones.

Preguntas frecuentes sobre cómo elegir almohada

¿Qué altura de almohada necesito para dormir de lado?

Generalmente interesa una altura media-alta o alta que permita rellenar el espacio entre la cabeza y el colchón. La medida adecuada depende de la anchura de los hombros, de cuánto se hunden en el colchón y de cómo se comprime la almohada.

¿Qué almohada es mejor para dormir boca arriba?

Suele resultar cómoda una almohada de altura intermedia, con firmeza media y buen apoyo bajo la nuca. Algunos diseños cervicales incorporan una zona central más baja para la cabeza y una curva de apoyo para el cuello.

¿Qué almohada necesito si duermo boca abajo?

Generalmente conviene una almohada muy baja, blanda y adaptable. Esta postura obliga a girar la cabeza hacia un lado, por lo que también puedes valorar cambiar gradualmente a dormir de lado si te resulta cómodo.

¿Y si duermo de lado y boca arriba?

Puedes valorar una almohada con diferentes zonas de altura o una ajustable. Lo importante es comprobar que encuentras apoyo cómodo tanto al colocarte de lado como boca arriba.

¿Una almohada más firme sujeta mejor el cuello?

La firmeza influye en cuánto se hunde la cabeza. Al elegirla conviene buscar un equilibrio entre soporte y adaptación. La postura y la altura real de apoyo también intervienen en la comodidad.

¿Cómo sé si necesito una almohada de 12 o de 14 cm?

Comienza valorando tu postura, la anchura de los hombros y el colchón. Después comprueba cuánto se comprime cada almohada cuando apoyas la cabeza. La medida comercial sirve como referencia, pero el resultado depende del conjunto.

¿El colchón influye en la altura que necesito?

Sí. Cuando el hombro se hunde más en el colchón, suele reducirse la distancia que necesita cubrir la almohada al dormir de lado. En un colchón más firme puede ocurrir lo contrario.

¿Es mejor una almohada cervical o una convencional?

Ambas pueden resultar cómodas según su altura, firmeza y diseño. Las almohadas cervicales incorporan zonas de apoyo diferenciadas, mientras que las convencionales suelen ofrecer una superficie más uniforme. La elección depende de tu postura y preferencias.

¿Cómo puedo comprobar que mi cuello está bien colocado?

Acuéstate en tu postura habitual y observa si la cabeza continúa de forma natural la línea del tronco. De lado, evita que se incline excesivamente hacia arriba o hacia abajo. Boca arriba, comprueba que la nuca está apoyada y la barbilla queda cómoda.

¿Cuánto tiempo necesito para acostumbrarme a una almohada nueva?

La adaptación depende de la diferencia respecto a tu almohada anterior y de tus preferencias. Puede ser útil observar durante varias noches cómo encuentras la postura, si necesitas recolocarla y cómo te sientes al despertar. Si aparece incomodidad persistente, revisa la altura y el soporte.

Elegir una almohada resulta más sencillo cuando empiezas por tu forma de dormir.

Si duermes de lado, presta especial atención al espacio entre la cabeza y el colchón. Si duermes boca arriba, busca un apoyo cómodo para la nuca y una altura que permita mantener la cabeza en una posición natural. Si duermes boca abajo, prioriza una superficie baja. Y si cambias de postura, comprueba cómo responde la almohada en cada una de las posiciones que utilizas. La altura, la firmeza y la forma deben trabajar juntas, teniendo en cuenta también tu cuerpo y tu colchón.

Una buena elección empieza por observar cómo descansas y comprobar qué apoyo te resulta realmente cómodo.

meno: cápsulas veganas sin hormonas para la perimenopausia y la menopausia. Envío gratis en 24-48 h y pago contrarreembolso.

Regresar al blog